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Eneatipo seis: el leal Personas que anticipan los peligros del mundo. Cuando sanos a menudo son valerosos, fieles y eficaces. Mientras que enfermos pueden ser cobardes, masoquistas y paranoicos. En general, suelen ser sociales y serviciales, tener muchos amigos, y gustar de bromas y chistes; les gusta agradar a los demás, siempre muy atentos y pensativos sobre lo que los demás piensan o imaginan que piensan de él. Regularmente buscan en lo racional una cierta certeza para salvar la incertidumbre.
Son soldadescos, de trabajos repetitivos, no encuentran mucha motivación para hacer cambios.
Muestran ambivalencia entre duda y certeza. Fieles creyentes y escépticos a la vez; les atrae la autoridad y aliarse a ella al mismo tiempo que desconfían de la misma, pudiendo llegar a mostrarse antiautoritarios y estar continuamente comprobando el nivel de apoyo. No les gusta tomar grandes decisiones pero tampoco que otra persona las tome por ellos. Viven en una ansiedad constante a causa de su mente, sumamente inquieta, que los aparta del momento presente, proyectando a menudo imágenes de temor. Los Seis son el estilo más explícitamente temeroso dentro del Eneagrama. Las personas con esta orientación están especialmente conscientes de los peligros de la vida y alertas a los riesgos que pueden acechar bajo las apariencias cotidianas. Tienen una orientación constante y profunda hacia a la seguridad. Regularmente se anticipan al mal.Temen al mundo, a que lo traicionen; toman demasiada precaución hasta llegar a bloquearse; se inhiben y se paralizan.
El otro siempre es un enemigo al que hay que controlar, por eso es necesaria la autoridad, las normas, las jerarquías y los castigos.Aunque es una persona que se ve atrapada dentro de muchas dudas y temores, llegan a ser los aventureros mas atrevidos que existan con la intención de vencer el miedo.
Aunque no siempre siga las reglas le resulta importante conocerlas y prefiere hacer lo que se espera de el, antes de obrar por su cuenta, porque creen que valen o se sienten bien si hacen lo que se espera de ellos.Dependiendo de su inclinación llegan a ser reactivos y agresivos, siempre buscando una autoridad y siendo rebelde y antiautoritario.
Constantemente tienen problemas de dolores en la columna, dolores en el cuello y tensión fuerte en los hombros y les cuesta bastante relajar el cuerpo.
Su pasión es el miedo y su virtud es el valor. Los miembros del Eneatipo 6 aprendieron desde pequeños que el mundo es un lugar no solo peligroso, sino también imprevisible, que no se puede confiar en la gente porque siempre de una manera u otra te van a terminar traicionando, que en lo posible, siempre hay que tratar de acomodarse con "la Autoridad" y que siempre hay que estar preparado...no vaya a ser que se venga el Apocalipsis, así sin avisar. Este pensamiento vendría a ser como una sensación de que en cualquier momento el cielo se puede caer a pedazos, sin previo aviso.
Posiblemente de niño vivió en un entorno donde las cosas no estaban claras, cosas que no se hablaban, secretos, etc., y posiblemente sus padres lo impulsaban a realizar acciones imprevisibles, temerosas y desconcertantes para él, donde pudo haber mermado su confianza y seguridad en sí mismo. Su temor, básicamente, es no tener apoyo ni orientación, ser incapaz de sobrevivir.
Cuando llega a integrarse es cuando logra estar seguro y con confianza; descubre que interiormente tenía todo el apoyo que necesitaba y que buscaba afuera en otros, logrando ser libre, sabio, valiente e inteligente.
Hay dos tipos de Seis: Fóbico y Contrafóbico.
Cuando los Seis fóbicos se dan cuenta del peligro, se encogen. Pueden actuar cautelosamente, dóciles o ambivalentes para evitar el potencial ataque.
Cuando los Seis contrafóbicos se dan cuenta del peligro, a menudo lo provocan deliberadamente actuando de forma abierta y agresiva, deseando ocuparse del problema antes de que él se ocupe de ellos.
Los Seis fóbicos pueden ser encantadores, modestos y sumisos mientras que los contrafóbicos pueden parecer duros, desafiantes y pendencieros.
Algunos Seis son completamente fóbicos o contrafóbicos, pero en la mayoría de los casos se dan ambos aspectos en la misma persona, aunque siempre haya uno que destaque más sobre el otro.
Los Seis fóbicos, en su mejor estado, son constantes, leales e idealistas. Son obedientes pero de una manera voluntaria y dedicada. Comúnmente se encuentran comprometidos con un grupo, tradición o causa más allá de sí mismos. Cumplen sus promesas, trabajan arduamente y son amigos honorables y protectores.
Los Seis fóbicos sanos son a menudo corteses y diplomáticos. Ponen de buen humor a los demás y son bien vistos por sus discreción y principios. Son muy divertidos y tienen a menudo vivas imaginaciones.
Los Seis sanos manejan el poder con integridad y pueden ser líderes justos y dispuestos porque simpatizan con los desvalidos. Pueden afirmar su valor personal pero también quieren que dentro de su grupo otros consigan el reconocimiento. Generalmente los Seis sanos trabajarán hacia soluciones que beneficien al grupo y permitan ganar a todos.
Cuando los Seis fóbicos están menos sanos, pueden volverse más ciegamente obedientes al mismo tiempo que asumen menos responsabilidad personal. Podrían delegar su poder sutilmente hacia una autoridad externa y comenzar a idealizar a aquéllos que parecen más seguros de sí mismos. Los Seis establecen un trato inconsciente con su héroe, un trato que dice: Haré lo que usted quiere que haga si me protege del peligro. Los Seis se esconden entonces bajo un paraguas imaginario, prometiendo fidelidad a esta fuerza externa, creciendo adictos a la seguridad que este arreglo parece ofrecer. La sana capacidad del Seis para la profunda lealtad es un arma de doble filo cuando están menos sanos; a menudo leales a las personas incorrectas.
Cuando ceden su poder, los Seis fóbicos comienzan a preocuparse crónicamente y sentirse conscientemente desamparados. Para compensar, se vuelven cautos y cuidadosos, tratando de anticiparse a los motivos de los demás. Pueden intentar también controlar sus propios impulsos agresivos o fuertes, de modo que no se desvíen del papel sumiso que han estado de acuerdo en jugar. Podrían tener problemas en terminar aquello que empiezan al preocuparse sobre quién criticará el producto terminado. Pueden parecer amistosos, pero en el fondo ser pasivo-agresivos o emitir mensajes contradictorios dado que su enojo los atraviesa. Los Seis fóbicos también puede ponerse nerviosos, vacilantes, escépticos, tensos, indecisos y atarse al victimismo.
Cuando están profundamente enfermos los Seis fóbicos se confunden con el miedo y abiertamente dependen de otros. Podrían entregar su vida al trabajo, volviéndose serviles esclavos de un trabajo o un jefe. Podrían actuar como débiles perdedores, impotentes y aún así demandar mimos de los amigos, tiranizando a los demás con su impotencia; poniendo estrechos y estrictos limites a lo que serían capaces de intentar o de arriesgarse. Los Seis fóbicos muy enfermos evitan los desafíos, crónicamente catastróficos pueden perseguir a aquellos que se desvían de las normas. También pueden ser pusilánimes, legalistas, pequeños, intolerantes, melodramáticos y dogmáticos.
Los Seis contrafóbicos en su mejor momento son a menudo valerosos, tomarán el tigre por la cola y jalaran de él. Pueden ser físicamente aventureros, muy experimentados y pueden tener un gusto real por vivir. Su misión subyacente es servir a la tradición avivándola. Se consideran jugadores del equipo que ofrecen alternativas útiles, usando lo viejo como un trampolín a lo nuevo. Con este propósito, pueden ser enérgicos, honrados, asertivos y tienen muchas y muy buenas ideas.
La capacidad del Seis de mirar más allá de las apariencias y cuestionar los supuestos los conduce profundamente a un punto de vista único. La expresión artística es atractiva como una afirmación del centro de su poder y como una forma de resolver un sentido general de turbación.
Los Seis contrafóbicos menos sanos tienen a menudo una calidad afilada, inquieta. Algunos encauzan sus energías en la actividad física; disfrutan los deportes y tienden a ser más abiertamente competitivos que los Seis fóbicos. Los contrafóbicos tienden a esconder sus inseguridades con máscaras frías o duras. El meollo del desafío físico es trascender el miedo enfrentando el peligro. En lugar de estar pasivamente asustados enfrentan los riesgos. Si los Seis fóbicos se entregan a la seguridad, entonces los Seis contrafóbicos se entregan a la inseguridad. Son a menudo desafiantes o rebeldes con la autoridad y habitualmente encuentran contraejemplos a cualquier cosa que otros afirman. A pesar de esta actitud, son a menudo leales obreros y muy idealistas.
Pueden sentir más agudamente que otros que el mundo esta injustamente polarizado en contra suya; algunos tienen una cualidad de enfurecerse, sobre todo cuando hablan acerca de los gobiernos y las estructuras de poder. Muchos de ellos son irónicamente divertidos y buenos en la sátira. Sin embargo, estando inseguros, su humor puede ser mordaz.
Cuando se encuentran profundamente enfermos, los Seis contrafóbicos pueden ser agresivos, inestables e insensatamente intransigentes. Para sofocar sus miedos internos utilizan compulsivamente la acción y son proclives a tomar decisiones incorrectas. También pueden ser estérilmente hiperactivos así como paranoicos, inculpadores, conflictivos y rencorosos. Algunos contrafóbicos alimentan sus odios y pueden ser agresivamente groseros o incluso peligrosos. Cuando enardecidos pueden adoptar un guardia de tipo mental.Los Seis contrafóbicos profundamente enfermos generalmente actúan mucho peor que aquellas autoridades a las ellos mismos acusan de abusar del poder.
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